Córdoba: rechazaron darle la domiciliaria a un procesado en la causa del peligroso jefe narco Evelio “Yiyo” Ramallo
El Tribunal Oral Federal Nº 2 no hizo lugar al planteo por varias razones. El juicio comenzará en febrero.
REDACCION
El Tribunal Oral Federal Nº 2 de Córdoba (TOF2) rechazó concederle la prisión domiciliaria a Carlos Alberto Basualdo Jaimez, procesado en 2024 por haber integrado la presunta banda narco que habría liderado el peligroso mandamás santafesino Evelio Horacio “Yiyo” Ramallo.
La decisión, firmada por el juez de cámara José Fabián Asís, mantiene la detención de Basualdo Jaimez en cercanías del inicio del juicio, programado para el próximo 18 de febrero.
Córdoba: el planteo de la defensa de Basualdo Jaimez
La defensora pública oficial Ana María Blanco fundó su solicitud por razones humanitarias y de salud de la esposa del imputado, quien padece diabetes tipo II, hipertensión y sufrió la amputación de una falange, situación que dificulta su movilidad y las visitas al establecimiento carcelario.
Blanco sostuvo que la presencia de su asistido en el hogar era indispensable para colaborar en el sostenimiento económico y el cuidado de su mujer, proponiendo incluso el uso de una tobillera electrónica como medida de vigilancia.
Por su parte, el fiscal general ante el TOF2 Carlos Gonella se opuso, ya que, si bien la situación de salud de la cónyuge es real, un informe interdisciplinario reveló que la mujer cuenta con cuatro hijas que pueden hacerse cargo de su cuidado (incluso una de ellas reside en la misma ciudad: Rafaela).
Respecto a los riesgos procesales, Gonella advirtió que Basualdo Jaimez cumplía presuntamente un rol logístico en el transporte de drogas y dinero entre Córdoba y Santa Fe, contando con disponibilidad de vehículos, lo que incrementaría el peligro de fuga.
Además, subrayó la peligrosidad del imputado al haber hallado armas en su domicilio durante los allanamientos, lo que hacía presumir un posible entorpecimiento de la causa mediante la intimidación de testigos.
Finalmente, el juez Asís coincidió con la postura de la fiscalía al determinar que las cuestiones humanitarias invocadas pueden resolverse sin la presencia del acusado en el domicilio.
Y destacó que el informe ambiental muestra que la esposa del imputado mantiene un contacto asiduo con sus hijas, quienes incluso colaboran en la comercialización de productos elaborados por ella.
Para el tribunal, la cercanía del juicio y la elevada pena en expectativa actúan como un incentivo para la fuga, riesgos que no pueden ser neutralizados con medidas alternativas. Asimismo, el juez consideró el riesgo que supondría para el proceso que Basualdo Jaimez pudiera contactarse con otros imputados que aún no han sido capturados.
No es la primera vez que el imputado solicita la domiciliaria. Ya en inicios de 2025, el Juzgado Federal de San Francisco, a cargo de la instrucción de la causa luego elevada a juicio, había denegado ese beneficio, luego confirmado por la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba.
El juzgado había rechazado darle la domiciliaria basándose en la persistencia de riesgos procesales y la falta de acreditación de una situación humanitaria urgente. Sostuvo que, si bien el encarcelamiento altera la dinámica familiar, Basualdo Jaimez ya conocía la enfermedad crónica de su pareja —diabetes mellitus— desde hace 20 años y aun así decidió participar en actividades de narcotráfico. permanente e indispensable por parte del imputado.
Asimismo, destacó el peligro de fuga y entorpecimiento. Posteriormente, la Cámara ratificó que no se demostró que el imputado sea el único capaz de asistir a su pareja, cuya patología es de larga data y cuya intervención quirúrgica ocurrió hace más de un año, lo que descarta una urgencia médica sobreviniente.
Los jueces de alzada subrayaron que la detención era necesaria para neutralizar peligros procesales concretos, derivados de la magnitud de la organización criminal que operaba con logística internacional para traficar estupefacientes desde Paraguay.
La causa contra “Yiyo” y Basualdo Jaimez
De acuerdo con la investigación penal, “Yiyo” Ramallo (mandamás narco sentenciado por narcotráfico y por ordenar el asesinato de un hombre por una disputa de drogas en la localidad cordobesa de Morteros) habría organizado y financiado la venta de estupefacientes en Córdoba.
Desde la cárcel, “Yiyo” habría dirigido la organización entre 2021 y 2024 a través de una aceitada estructura criminal con roles diversificados e integrada por familiares. Es conocido por ofrecer un “bono extra” a sus sicarios, según Gendarmería Nacional, por acertar un tiro en la cara de las víctimas.
La fiscal federal subrogante de San Francisco, María Schianni, y su par Martín Uriona, de la Procuraduría de Narcocriminalidad, comenzaron la investigación en 2023 a partir de cinco causas giradas por la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del este provincial. De los expedientes, el punto vinculante entre todas siempre fue “Yiyo”, según La Voz.
Las sospechas recayeron sobre el narco santafesino cuando en 2021 la “mula” Verónica Alejandra González fue descubierta (y condenada luego) con más de dos kilos de cocaína en un colectivo que había partido de Puerto Iguazú a Santa Fe.
Los investigadores encontraron que en su celular tenía agendado a Ramallo como “Yi Nuevo”. La Justicia estableció que “Yiyo”, también conocido como “Don” (quizá por Don Corleone, el máximo jefe de la mafia neoyorkina en la película El Padrino), “Señor” o “Patrón”, financió y organizó el traslado de la droga desde la prisión de Chaco.
Los investigadores precisaron que la banda de “Yiyo” habría estado estrechamente vinculada con el cartel de Jalisco Nueva Generación, la organización criminal mejicana dedicada al narcotráfico y tráfico de armas.
La “mula” detenida en Misiones viajaba de manera regular a esa provincia en colectivo y transportaba pequeñas cantidades de droga adosada a su cuerpo, para evitar llamar la atención. De forma llamativa, mantenía contacto con un número telefónico de Paraguay, posible nexo con el proveedor de la cocaína.
Los estupefacientes eran “bajados” desde el norte a Rafaela y Frontera para almacenarlos, acondicionarlos y distribuirlos y luego comercializarlos al menudeo en Morteros y Brinkmann.
Desde las cárceles de Resistencia, Marcos Paz, Rawson y Ezeiza, “Yiyo” operó “libremente” durante años dando directivas por teléfono o, según los investigadores, mediante el contacto con tres mujeres que lo visitaban, también procesadas.
Para asegurar las maniobras de narcotráfico en la zona territorial de la banda, Ramallo habría ordenado balaceras, amenazas y asesinatos, entre ellos el homicidio registrado en Morteros.
Como parte de la mecánica, Basualdo Jaimez habría trasladado droga para proveer a los “quioscos” de Morteros.
Causa: "Ramallo, Evelio y otros s/ Infracción (FCB 26423/2023/TO1)"
Tribunal: Tribunal Oral Federal Nº 2 de Córdoba
Fecha: 20/1/2026
Te puede interesar
Contacto
© 2025. All rights reserved.

